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Pesadillas

Lo suelo pasar muy mal cuando tengo pesadillas. Durante el sueño, suelo estar aterrorizada, lo cual considero normal, ya que normalmente cuando estás en estado de sopor no te das cuenta de ello hasta que despiertas, y todo te parece completamente real, por lo que también lo son tus emociones. Pero la cosa cambia cuando abres al fin los ojos. Normalmente, el despertar de una pesadilla trae siempre consigo la clásica sensación de alivio de «uf, solo era un sueño». Pero si la pesadilla en cuestión tenía un argumento palomitero, esta viene, al menos en mi caso, acompañada de la de «¡joder! ¡cómo ha molado!».

Así, tenemos dos tipos de pesadillas: las que son un rollo y las que molan. Pero esto no lo sabes hasta que te despiertas, porque durante la pesadilla estás demasiao cagao como para darte cuenta. Es como el gato de Schrödinger, que no sabes cómo está hasta que abres la caja.

Entonces, entre las pesadillas rollo, tenemos aquellos sueños que han sido desagradables o te han asustado pero son cosas que no tienen chicha ninguna cuando se las tienes que contar a la gente. Ejemplo de estos: cuando sueñas que alguien te persigue y te va a matar sin motivo aparente, que empiezan a aparecer bichos por todas partes, que suspendes un examen, que alguien controla tu ordenador…

Y luego están las pesadillas guays. Estas son aquellas que tienen un argumento más o menos largo o coherente (sobre todo lo de coherente, tratándose de sueños, suele ser más menos que más), que son como pelis, que te despiertas y tienes la sensación de haber vivido una trepidante e inverosímil aventura en la que te jugabas tu integridad física.

Ejemplo de este último es el sueño que he tenido hoy. En él, yo estaba en una especie de cárcel, pero no era tal. Era en realidad algún tipo de centro de aislamiento cuya misión era mantener a la gente limpia y libre de microbios, contaminantes y suciedad, o algo. Tenía una deprimente pinta de prisión, con la diferencia de que en todas las rejas había un pequeño hueco para salir de la celda, a la altura del suelo… pero nadie lo usaba, porque salir implicaba tener que arrastrarte por el suelo y llenarte de polvo. La gente se sentía mucho más segura allí dentro.

Ignoro cual sería que llevaría a esa gente a tenerle tanto pavor a la mierda del suelo, pero desde luego funcionaba muy bien para tenerlos allí confinados. Imagino que todos se apuntarían allí voluntariamente incluso. El sitio daba un mal rollo impresionante.

Pero yo soy más chula que un ocho, así que cogí y escapé del lugar. Pero justo mientras salía… noté que alguien venía detrás de mí. Era… ¡coño! ¡el puñetero conejo de Donnie Darko! Brinqué por las escaleras saltándolas de 10 en 10 (¡vivan los sueños!) con la esperanza de que aún no me hubiese visto… Y parecía que no me seguía, uf, pero justo cuando llegué abajo… ¡el muy hijoputa había bajado por ascensor! vi su terrorífica sombra a contraluz antes de que abriese la puerta, y eché a correr como no lo he hecho en mi vida, intentando darle esquinazo. Me seguía, iba a por mí, y no recuerdo por qué lo sabía, pero sabía que venía a acabar conmigo (quizá no querían mala publicidad la gente del centro de limpieza aquel).

Conseguí llegar a mi casa, pero seguía muerta de miedo, sabía que me encontraría. Encima, para colmo, la puerta de mi casa no cerraba bien. Así que al cabo de un rato llamaron al timbre, y fui, me asomé por la mirilla y… ¿adivináis quien era? Pues sí, el mismo. Retrocedí hasta la cocina, donde estaba mi padre, «¡es él! ¡es él!», le grité aterrorizada mientras se acercaba por el pasillo, pero conforme lo hacía, yo me iba quedando sin voz de puro miedo. Cuando llegó sin embargo no era el conejo, era un especie de ninja gótica o algo, y esta es la parte absurda que de repente jode toda la historia.

En otra ocasión tuve otra pesadilla muy chula con una infección a escala mundial de microorganismos que convertían a la gente y los animales en zombis o mutantes rabiosos, y estaba involucrado el ejercito amerricanou (o uno cualquiera, pero el de las pelis siempre es ese), con armas muy raras y su sede en una especie de piscina, y creo que salía algún personaje del Metal Gear, pero no recuerdo cual, y moría. Y me encontraba con un niño cerebrito que me ayudaba a avanzar, y en una parte del sueño nos subíamos en cochecitos como el que lleva Squall en el Chocobo Racing y matabamos bichos zombis al estilo del minijuego de la moto del Final Fantasy VII. También en una parte nos colábamos en un laboratorio donde nos explicaban como se les habían escapado sin querer los microbios de la discordia que lo estaban liando todo. Lo que pasa es que no recuerdo el argumento completo, solo esos cachos inconexos. Tampoco creo que tuviese mucho sentido puesto todo junto, pero molaba xD

En otra pesadilla que tuve al final me salvaba de unos malos Leticia Sabater vestida de superheroina y montada en un monopatín. Y en otra estaban dando los Blind Guardian un concierto en la universidad cuando ésta empezaba a quemarse.

En realidad normalmente mis sueños suelen ser lo más anodino del mundo. Por eso quizá cuando me viene alguno tan fantasioso lo flipo tanto :P

Luego aparte están aquellos sueños con un pequeño elemento que me deja con el culo torcío incluso después de haber despertado. Recuerdo en concreto uno, que tuve cuando era pequeñita, en el que en el salón de mi casa había un ajo gigante colgado del techo. Y a mí me daba susto. Pero mi tío, que estaba allí sentado, me dijo «no te preocupes, solo es un sueño», y entonces desperté. Pequeño momento de lucidez, que posteriormente me ha ocurrido alguna vez más.

Pero el sueño que más rallada me ha dejado en mi vida, fue una vez, que no recuerdo qué estaba soñando, pero de repente, alguien en el sueño me dijo «ya es tu hora de despertarte», y acto seguido empezó a sonar el despertador. Fue increíble, esa ha sido la única vez que me he cagado con un sueño después de despierta. Todavía trato de buscarle alguna explicación: quizá mi cerebro tenía bien pillada mi hora de despertarme, o quizá el despertador ya había empezado a sonar, pero solo lo oí cuando desperté. No lo sé, lo que sí sé es que quedó muy espectacular xD.

Invito a mis lectores a que compartan sus sueños o pesadillas peliculeros en los comentarios =)

4 Comments

  1. AraqueKimahri says:

    LOLAZO de post! Joder cómo molan tus sueños, sobretodo si incorporan frikadas como lo que has dicho del FinalFantasy xDD

    Por lo que parece tienes bastante facilidad para recordar los sueños y además has puesto un enlace al concepto de sueños lúcidos… ¿Eres onironauta? ¿Siempre has tenido facilidad para recordarlos? ¿Tienes un diario de sueños? ¿Haces tests de realidad? En cualquier caso qué envidia… T_T Yo apenas me acuerdo de los sueños, o si lo hago lo olvido todo rapidísimo y solo recuerdo partes inconexas o cosas específicas, pero nunca algo lo suficientemente elaborado como para poder contar el sueño :( Es más, hace aaaaaaaaaños que no tengo una pesadilla *-) O a lo mejor las tengo pero como luego no me acuerdo… :P

    PD: Gracias por el enlace del gato de Schrödinger, porque nunca he sabido qué c*ño era <:o)

  2. A mí en los últimos días me ha pasado algo parecido a una pesadilla pero peor. Se trata de una Parálisis del sueño http://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%A1lisis_del_sue%C3%B1o Y es cierto lo que dicen, es peor que una pesadilla.

    En mi caso fue que veía perfectamente la luz del día saliendo de la ventana, el poste de delante de mi cama,… vamos mi habitación la veía perfectamente, pero ahí estaba yo paralizado en un estado entre el sueño y la realidad con una alucinación de una mano oscura como de sombra saliendo de debajo de mi sábana para ahogarme y de hecho me ahogaba. No podía ni mover la boca, y también sentía como mi corazón latiendo muy fuerte.

    Hasta que me desperté del todo y se fue la alucinación ésa, con la misma luz del día que había un ratillo antes.

    Era como una sensación de pánico desde que comienza hasta que acaba. No me había sucedido nunca y al parecer es algo normal (aunque muy poco frecuente) que le puede pasar a cualquier persona normal y moliente.

  3. Ele says:

    Joder, todavía recuerdo el sueño en el que estoy entrenando con un sensei en un dojo como el de Matrix, con un rollo kung-fu muy realista pero molón al mismo tiempo, y de repente, empezó a sonar el despertador de mi móvil IRL.

    La coña viene cuando en el sueño, rebuscamos entre unos cojines del dojo y aparece el móvil, veo que es el despertador y digo “hostia, el despertador, tengo que irme, entrenaremos otro día” y ¡paf! (se convirtió en chocapic) me desperté con cara de wtf.

  4. Marbu says:

    @araque no te creas, no tengo tanta facilidad para recordar sueños, pero a veces ocurre :P En realidad suelo recordarlos solo los segundos después a despertarme, y como suelo tener la manía de remolonear en la cama, en cuanto vuelvo a cerrar los ojos se me olvidan ^^U Pero cuando son molones intento hacer un repaso rápido para acordarme de todo lo posible y hacer un volcado de la ram al disco duro :P

    Sueños lúcidos no tengo muy a menudo, y cuando lo hago normalmente despierto en cuanto me doy cuenta de que estoy soñando xD (aunque ha habido veces que no). He leido cosas sobre lo de hacer tests de realidad y tal para forzarte a darte cuenta de que estás en un sueño y así poder controlar lo que sueñas a tu antojo, pero creo que si empiezo a hacer cosas de esas acabaré volviéndome loca del todo, y creo que ya lo estoy bastante xD

    @griseo Dios, ¡qué susto!, había leído sobre ello, aunque afortunadamente nunca lo he sufrido, tiene que cagar una barbaridad :O A mí lo que me ha ocurrido más de una vez y más dos justo al despertar, es que como me gusta mucho remolonear al levantarme, hay veces que me quedo dormida sin darme cuenta. Pero hasta tal punto que ¡empiezo a soñar que estoy remoloneando en la cama!, se empalman la realidad y el sueño a la perfección. Pero luego a lo mejor en el sueño ya empieza a desvariar y empiezan a ocurrir cosas raras, y claro, te cagas en to y te lo crees más cuando es pesadilloso, porque, ¡te acabas de levantar! (o eso piensa tu mente, al menos). Hay veces que me he despertado – dormido – despertado – dormido varias veces seguidas, y todas con este tipo de sueño que empieza justo donde he dejado la realidad. Y una vez en concreto me ocurrió una putada, me ocurrió esto pero en el sueño empecé a hacer mi vida normal: levantarme tras un rato de remoloneo, desayunar, vestirme, salir hacia la universidad… ¡y al cabo de un rato desperté y me encontré tumbada en la cama! ¡era un puñetero sueño! Llegué tarde, por supuesto xD

    @ele ¡Celebro con matasuegras y confeti el primer comentario en el que no me troleas! *turuuu* Eso pasa a veces, lo de empezar a detectar estímulos del Mundo Real que se ven reflejados en mayor o menor medida en tu sueño, aunque en el tuyo quedó molón xD Mi madre me ha contado alguna vez de alguna prima suya que durmiendo se cayó de la cama pero sin despertar, y luego la volvieron a subir o algo por el estilo, que la menearon mucho, vamos, y que al despertar dijo que estuvo soñando que «iba en un barco y se caía» xD

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